Denuncian en el Concejo de Medellín falencias en control y sanción de construcciones ilegales en corregimientos


Medellín

2025-11-27

En el Concejo de Medellín se debatió una de las problemáticas más latentes de la capital antioqueña: el crecimiento de construcciones ilegales y la supuesta desarticulación entre corregidurías y entidades de control de los cinco corregimientos del distrito: Altavista, San Sebastián de Palmitas, San Antonio de Prado, Santa Elena y San Cristóbal. Se expuso que lo que antes eran focos de expansión rural ordenada hoy se está convirtiendo en territorios donde avanzan obras sin licencia, asentamientos en zonas de riesgo y disputas por servidumbres que rompen la convivencia cotidiana.

El concejal Andrés Felipe Tobón, de la bancada citante, expuso supuestas inconsistencias entre lo que reporta la Secretaría de Gestión y Control Territorial y lo que registran las corregidurías, pues explicó que, mientras la Secretaría afirma haber enviado 2902 informes técnicos de este tipo de edificaciones en los últimos tres años, las corregidurías solo reconocen como casos activos 1405, el 48%, lo que deja en el aire más de la mitad de los casos, lo cual fue calificado como un indicio de fallas graves en el control interno y en la trazabilidad de los procesos por parte de las entidades encargadas.

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Hay que recordar que los corregidores pueden actuar como autoridades administrativas en su jurisdicción, a través de la delegación de tareas y haciendo cumplir funciones asignadas por la ley, como la recepción de denuncias o la colaboración en la vigilancia y el control de actividades de construcción dentro de su jurisdicción. 

Por otro lado, el experto de la veeduría Medellín Avanza, Daniel Salazar, expuso que un informe radicado ante la Junta de Acción Local reportó 263 obras suspendidas desde 2024 en la corregiduría de San Antonio de Prado, pero las respuestas posteriores indicaron solo 154 en total para 2023, 2024 y 2025, una diferencia de 109 casos que aún carece de explicación. 

Habitantes de los corregimientos presentes en plenaria expresaron que en los territorios el desorden avanza más rápido que la presencia institucional, y se expresa a través de peleas por caminos, servidumbres cerradas sin autorización, veredas que crecen sin ningún control y una sensación generalizada de que no hay autoridad suficiente para intervenir. 

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Los corregidores señalan falta de personal operativo

Corregidores presentes señalaron que los procesos de demolición de construcciones irregulares tardan porque requieren varios informes antes de tomar decisiones y que la falta de personal operativo en territorio aumenta los tiempos y las dificultades. Reconocieron que gran parte de las obras irregulares surgen por desconocimiento de los suelos, ausencia de licencias y presión social por vivienda, pero se comprometieron a mejorar la atención.

Señalaron que la corregiduría de San Cristóbal es una de las más rezagadas en respuestas y controles, lo que ha permitido que las construcciones ilegales crezcan sin freno; además, cuestionaron que el presupuesto para demoliciones sea insuficiente y muchas actuaciones no se ejecuten por falta de capacidad operativa. 

Respuesta de la Secretaría de Gestión y Control Territorial

El secretario de Gestión y Control Territorial, Juan Manuel Velásquez, explicó que entre 2023 y 2025 se remitieron 2856 informes técnicos a los corregimientos, cifra superior al número de PQRS recibidas debido a intervenciones interinstitucionales, solicitudes internas y acciones del Comité Operativo de Ciudad. 

Sin embargo, también confirmó que el modelo institucional actual no está preparado para enfrentar la escala del fenómeno. La autonomía aislada de las corregidurías y la ausencia de un sistema unificado de seguimiento hacen que muchas actuaciones técnicas no se traduzcan en sanciones ni en contención efectiva del crecimiento informal, afirmó. 

Reiteró que, a pesar de esfuerzos operativos significativos, como recorridos, remociones y acciones pedagógicas, su dependencia no tiene competencia para hacer seguimiento a los procesos, pues estos corresponden a las corregidurías y la vigilancia de medidas correctivas recae en la Secretaría de Seguridad y Convivencia.