El desierto más árido del mundo vive una histórica floración gracias a El Niño en Chile


Internacional

2026-11-01

El desierto de Atacama, ubicado en el norte de Chile y considerado uno de los lugares más secos del mundo, es desde hace semanas una deslumbrante alfombra de flores silvestres de color fucsia, gracias a las fuertes lluvias caídas durante los meses de invierno en el hemisferio sur.

El llamado desierto florido es un espectáculo único en el mundo, que este año vive uno de sus episodios más intensos y extensos desde 1997, debido al fenómeno meteorológico de El Niño.

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Más de 200 especies nativas, como la añañuca, la garra de león, la pata de guanaco y la flor del jote, visten el suelo rojo y rocoso del desierto, situado entre el océano Pacífico y la cordillera de los Andes, a lo largo de unos 1600 kilómetros por la costa norte de Chile.

Fotografía del 20 de octubre de 2026 de una flor garra de león en el desierto florido en el Parque Nacional Llanos de Challe en Vallenar, región de Atacama (Chile). EFE/Sebastián Silva
Fotografía del 20 de octubre de 2026 de una flor garra de león en el desierto florido en el Parque Nacional Llanos de Challe en Vallenar, región de Atacama (Chile). EFE/Sebastián Silva

El promedio anual de lluvias en esta zona sin El Niño es de dos milímetros de agua, pero este año se han registrado entre julio y septiembre precipitaciones récord en varias localidades, como Vallenar, donde cayeron hasta 183,5 mm.

Además de la floración, las tormentas también han dejado inundaciones y aluviones en varias zonas del norte chileno, con decenas de viviendas afectadas.

El Niño, un fenómeno climático natural en el que las aguas de superficie del océano Pacífico central y oriental sufren un calentamiento anómalo, altera las pautas meteorológicas en todo el mundo y provoca episodios meteorológicos extremos.

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Según la Corporación Nacional Forestal (Conaf), el desierto florido cubre este año un equivalente al 23 % de la región de Atacama, lo que equivale a 17 000 kilómetros cuadrados y lo convierte en uno de los eventos más extensos de las últimas décadas.

Las miles de semillas de flores, bulbos y rizomas permanecen dormidos o en estado de latencia bajo la arena seca durante todo el año en la tierra, a la espera de las lluvias invernales.

Fotografía del 20 de octubre de 2026 de una flor pata de guanaco en el desierto florido en el Parque Nacional Llanos de Challe en Vallenar, región de Atacama (Chile). EFE/Sebastián Silva
Fotografía del 20 de octubre de 2026 de una flor pata de guanaco en el desierto florido en el Parque Nacional Llanos de Challe en Vallenar, región de Atacama (Chile). EFE/Sebastián Silva

La mayoría de las flores habrán desaparecido en noviembre, pero las especies más resistentes a la sequía pueden permanecer hasta enero.

Las autoridades creen que la temporada cerrará con cifras turísticas récord, con miles de personas viajando desde distintas partes del país para ver el desierto florido.

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